Y cuatro sistemas inteligentes conectados a ella.
Organiza citas, pacientes, bonos y grupos desde el primer día. Después añade llamadas y WhatsApp, contenido para redes, transcripción de sesiones y la web de tu clínica, todo conectado a la misma agenda.
Citarvia empieza por una agenda completa. Sobre ella puedes activar cuatro sistemas independientes. Todos trabajan con los mismos horarios, pacientes y citas, para que no tengas que duplicar nada.
Podrás activarlos de uno en uno cuando estén disponibles. Lo que aquí pone «en configuración» o «pendiente de validación» todavía no se puede contratar, y no te lo vamos a cobrar hasta que funcione.
Y todos son el mismo trabajo: tu agenda, tus pacientes y tu tiempo.
La agenda por un lado, los bonos en un cuaderno, los consentimientos en una carpeta y las fotos en el móvil de alguien.
Suena el teléfono y tienes las manos en una camilla. No es que no quieras cogerlo: es que no puedes, y esa llamada casi nunca vuelve.
Se empieza con ganas, se publica tres semanas y se deja. El perfil se queda con la última foto de hace ocho meses.
Media hora todos los días escribiendo lo que ha pasado en cada sesión, casi siempre después de cerrar.
Si la hay, no habla con la agenda: el paciente rellena un formulario, llega un correo, y alguien lo apunta a mano.
Citarvia es la agenda. Los cuatro sistemas se conectan a ella, y sin ella no tendrían dónde apuntar nada. No son cuatro programas sueltos: son uno con cuatro motores.
Aunque no cojas nada de inteligencia artificial, esto ya sustituye al programa que estás pagando ahora. Y funciona desde el primer día, sin instalar nada en tu ordenador.
Vera te acompaña dentro de Citarvia y te ayuda a encontrar, configurar y utilizar cada función. Puedes preguntarle dónde poner un bono, cómo cambiar un horario o qué significa un aviso. Viene incluida y no se paga aparte.
Vera no accede a los datos clínicos ni atiende a tus pacientes. La asistente de llamadas y WhatsApp pertenece al sistema de atención.
Podrás activarlos de uno en uno cuando estén disponibles. La agenda funciona sola desde el primer día aunque no actives ninguno. Cada uno lleva escrito en qué estado está de verdad.
Tu clínica coge el teléfono aunque estés con un paciente. Cuando esté activo, atenderá las llamadas y los WhatsApp con el número de la clínica, gestionará las citas y te pasará a ti lo que no pueda resolver.
Defines los temas y el tono de tu clínica. Citarvia prepara el texto y la imagen, y no publica nada sin tu aprobación.
Con el consentimiento correspondiente, graba la sesión, prepara un borrador de la evolución y lo deja listo para que tú lo revises antes de guardarlo.
Una web conectada a la agenda, con vuestros tratamientos, vuestras fotos y solicitud de cita. Disponible por proyecto: te damos un presupuesto según las necesidades de tu clínica.
Nadie de la clínica está despierto. La cita queda apuntada igual, y por la mañana está en la agenda.
La prepara con vuestros temas y vuestra forma de hablar. Tú la apruebas, la cambias o la tiras. Si no la apruebas, no sale.
Un borrador, no la nota definitiva: se queda esperando a que la leas y le des el visto bueno.
El paciente elige el hueco que de verdad está libre, y la cita entra sola en esta agenda. No hay correo que reenviar.
Papel, cuaderno, Excel u otro programa. Me lo pasas como lo tengas.
Tus citas de las próximas semanas, tus pacientes con su teléfono y tus horarios aparecen aquí dentro tal y como los tienes.
Mismo número de siempre. Tus pacientes no notan el cambio: te siguen llamando a ti igual que hasta ahora.
Cómo trabajas: horarios, tipos de sesión, cuánto dura cada una y qué te preguntan siempre.
Tu agenda, tus horarios, tus pacientes y tu equipo dentro. Tú no tocas nada.
El teléfono y el WhatsApp van aparte
En configuración
Con tus citas de verdad, tus pacientes y tu equipo. Si no te convence, se quita.
Si tu programa de ahora deja sacar los datos, es cosa de un rato. Si no los deja sacar, los paso yo a mano. Es mi problema, no el tuyo.
Si sabes usar WhatsApp, sabes usar esto.
Soy Oliver Moreno, de Callosa de Segura. Empecé montándoselo a la clínica de mi madre, que es fisio, y por eso está hecho como se trabaja de verdad en una consulta.
Qué pasa si algo falla: me escribes al WhatsApp o al correo y te contesto yo. Si estoy con otra cosa, sigues teniendo tu agenda funcionando: tus datos no viven en mi ordenador, están en un servidor con copia de seguridad cada hora, y en cualquier momento puedes descargarte todo lo tuyo desde el panel sin pedirme permiso. Si un día decides irte, te vas con tus datos.
Empiezas solo con la agenda y añades lo demás cuando te haga falta.
Sin registrarte ni dejar datos de contacto. Tarda menos de un minuto.
Calcular el precio de mi clínicaEsto no es un vídeo ni una captura: es un prototipo interactivo de conversación. Escríbele como lo haría un paciente de tu clínica.
¿Lo vemos con el nombre y los horarios de tu clínica? Te lo enseño en cinco minutos por teléfono.
Quiero verlo con mi clínicaLa asistente de la prueba usa una clínica inventada, así que los huecos que te ofrezca no son reales, y todavía no está conectada a WhatsApp ni al teléfono: el sistema de atención está en configuración. Lo que esto enseña es cómo responderá cuando lo esté.
Escribe cómo se llama tu clínica y te enseño al momento cómo quedaría tu agenda. Sin registrarte ni dejar datos de contacto.
Las que salen en todas las llamadas, contestadas aquí para que no tengas que preguntarlas.