Esto lo escribe Citarvia, que vende uno de estos programas. Así que aquí no se habla de ninguna empresa concreta, se habla de lo que hay que mirar — y está dicho también lo que Citarvia no hace, que es la única manera de que una guía escrita por un vendedor sirva para algo.
Actualizado el 24 de septiembre de 2026En este sector lo normal es anunciar el precio sin IVA. Cuando veas «29 € al mes», en tu banco serán 35,09 €. No es una trampa de nadie en particular, es la costumbre: pero si comparas dos programas y uno lo pone con IVA y otro sin, la comparación no vale.
En septiembre de 2026, lo normal está entre 15 y 90 € al mes según el tamaño de la clínica. Y encima de eso suelen ir aparte tres cosas:
El alta y el traslado de tus datos, que es un pago único. Los SMS, a céntimos por mensaje. Y las funciones de inteligencia artificial —contestar WhatsApp, coger el teléfono—, que se cobran por conversación o por minuto hablado. Esa última es la que se dispara si tu clínica recibe muchas llamadas, que es justo cuando más la necesitas.
La mayoría de los programas cobran por profesional o por tramos de profesionales. Eso significa que contratar a alguien te sube la cuota, y que si tenéis una sustituta dos meses hay que dar de baja y de alta. Pregúntalo antes: no es lo mismo pagar por la clínica que pagar por cabeza.
Esta es la pregunta que casi nadie hace y la que más duele después. Lo que tienes que poder hacer es descargarte tú mismo, desde el panel y sin pedir permiso a nadie, tus pacientes, tus citas, tus profesionales, tus grupos y tus consentimientos, en ficheros que abra el Excel.
Si para llevarte tus datos hay que escribir un correo, esperar respuesta y que alguien te los prepare, ya no mandas tú sobre ellos. Y si encima te lo cobran, peor.
Lo dice la Ley 41/2002, artículo 17: la historia clínica se conserva cinco años desde el alta de cada proceso asistencial. Eso manda por encima de que un paciente te pida que le borres la ficha, y es de las pocas cosas en las que el Reglamento de protección de datos se aparta.
Lo que tienes que preguntar: ¿qué hace vuestro programa si un paciente me pide que le borre? La respuesta correcta es que bloquea la ficha — deja de estar a la vista y no se usa — pero la conserva el tiempo que manda la ley. Si te dicen «la borramos», te están metiendo en un problema.
VeriFactu es el reglamento de Hacienda sobre los programas que emiten facturas. Tras el aplazamiento del Real Decreto-ley 15/2025, es obligatorio desde el 1 de enero de 2027 para sociedades y desde el 1 de julio de 2027 para autónomos en IRPF, que es lo que suele ser una clínica pequeña. Los programas de facturación tenían que estar adaptados desde el 29 de julio de 2025.
Estas fechas ya se movieron una vez —eran 2026 y se aplazaron un año entero—, así que no te fíes de ninguna web para esto, tampoco de esta. Lo que sí puedes hacer hoy es preguntar al programa que estés mirando si hace facturación y si está adaptado, o si vas a tener que facturar aparte.
Casi todos los programas mandan recordatorios de la cita por WhatsApp o SMS, y suele ir incluido. Eso ya no es una diferencia entre unos y otros.
Otra cosa distinta es que alguien conteste: que el paciente escriba «¿tenéis hueco el jueves?» y le den cita sin que tú toques nada, o que suene el teléfono a las nueve de la noche y lo coja algo. Eso sí cambia de un programa a otro, y sobre todo cambia cómo se cobra: por conversación, por minuto hablado, o dentro del precio. Pide que te hagan la cuenta con tus llamadas de un mes normal, no con un ejemplo suyo.
Un servicio de voz que va por su lado, contratado aparte del programa, no conoce tu agenda. Puede contestar, pero no sabe qué hueco te queda el jueves ni puede rellenar el que acaba de quedar libre porque alguien ha anulado.
Cambiar de programa da pereza por esto y no por el precio. Pregunta quién lo hace, qué se trae exactamente y qué pasa con lo de en medio: los bonos a medias, los consentimientos ya firmados y el historial antiguo de cada paciente. Si la respuesta es «nos mandas un Excel y tú lo revisas», calcula tus horas.
En fisioterapia casi todo el mundo vende bonos de sesiones y hace clases en grupo. Mira que el bono descuente solo al dar la sesión y que el grupo tenga su lista de apuntados con sus días y sus plazas. Si hay que llevarlo en una libreta al lado del programa, el programa no te está ahorrando el trabajo.
Cópialas y hazlas tal cual. Las respuestas te dirán más que cualquier demo.
Sí: agenda, pacientes, historia clínica, bonos, grupos y consentimientos, por 24,99 € al mes con el IVA ya dentro y sin permanencia. No sube por dar de alta a más gente. El traslado lo hacemos nosotros (99 €, una vez). Y te descargas todo tú desde el panel, cuando quieras, sin avisar a nadie.
Sí: facturas en modo VERI*FACTU, con el sello encadenado, el QR y la carpeta mensual para tu gestoría. Sabe que la fisioterapia está exenta de IVA y que una crema no.
No todavía: para mandar las facturas a Hacienda hace falta el certificado electrónico de la clínica. Sin él se emiten igual y son válidas, pero se quedan en cola. Como la obligación empieza en 2027, hay tiempo; pero si necesitas que ya estén llegando este mes, tenlo en cuenta. Y el sistema que coge el teléfono está en configuración: su precio está publicado, pero no se cobra hasta que funcione.
Ver lo que costaría en mi clínica